El síndrome de la cabaña o cuando el confinamiento nos ha calado hasta los huesos.

No podemos poner en duda que el confinamiento que hemos vivido estos meses nos ha afectado a todos de alguna forma. Hemos cambiado nuestros hábitos radicalmente y el impacto es innegable.

Mucha gente ha encontrado en su casa una fortaleza segura libre de contagios en la que poder resguardarse. Mientras por la ventana de internet se pueden observar de lejos los terribles números que deja la pandemia, des de casa, los muros y medidas que tomamos nos dan la sensación de seguridad que contrasta con el peligro que se describe en el exterior.

Y de repente surge una noticia que esperábamos con ambivalencia; “se puede salir a pasear: se pueden reabrir algunos negocios. Recuperaremos parte de nuestra vida pasada”. Y la alegría que esperábamos que surgiera no aparece. Lo que sí aparece son dudad y miedo. “¿Por qué motivo querría yo salir si en casa ya estoy bien?”.

Nos hemos creado una sensación de bunker en casa que ahora salir nos puede parecer muy peligroso. Eso es lo que llamamos el síndrome de la cabaña.

Es más; vamos a añadir a esta situación todo el esfuerzo que hemos puesto para que estar encerrados en casa sea algo agradable y soportable: todas las actividades que hemos ideado, las rutinas para estar bien, manualidades, videoconferencias… ¡Si hay personas que se ven ahora más con sus amistades y familia que antes! Muchas empresas se han deslomado para poder facilitar el teletrabajo y algunas personas se preguntan por qué caray deberían desplazarse a su lugar de trabajo si se puede hacer cómodamente des de casa, con más comodidades y menos tiempo.

Pero la realidad es la que es, y el desconfinamiento parece que no va a detenerse. Quizás habrá algunos hábitos que cambien, pero no parece que sea a corto plazo, por lo que salir, vamos a tener que salir de casa otra vez. ¿Qué hacemos con este problemón? ¿Salimos de bunker? ¿Qué hacemos con el miedo?

Vamos a intentar descubrir algunas claves para luchar contra el síndrome de la cabaña:

1.       Primero de todo hay que reconocer que existe ese miedo: ya sabéis que para mí es muy importante aceptar y dar espacio a todas las emociones. El miedo no significa que no seas valiente; ser valiente no es la ausencia de miedo, sino que se trata de, a pesar del miedo, seguir adelante con lo que necesitas.

2.       Tenemos que entender que por ahora la salida es opcional en la mayoría de casos; no nos sintamos obligad@s a nada.

3.       El miedo se hace grande si lo evitamos o ignoramos, y se hace pequeño si le miramos a os ojos, por lo que podemos programar una salida paulatina, poco a poco, pero constante, que nos ayude a irnos acostumbrando a la realidad y comprobar que también podemos sentir seguridad fuera de casa.

4.       Recuerda seguir las normas de seguridad e higiene que recomiendan las autoridades sanitarias; si las cumples puedes sentir-te segur@.

5.       El confinamiento nos ha cambiado. No somos la misma persona. Y ese cambio sin duda, y por mucho sufrimiento o momentos duros que sucedieran, ha sido a mejor. Nos hemos puesto delante de un gran espejo al que no podíamos evitar. Por lo que cabe preguntarse: ¿tú que has aprendido en el confinamiento? ¿Qué has mejorado en ti en esta crisis?

6.       Es importante responder la pregunta anterior porqué la respuesta nos va a empoderar muchísimo. Y es desde ese sentimiento de agencia, de capacidad de hacer cosas con tus propias manos, que te sentirás más capaz de vencer ese miedo.

7.       No renuncies a la parte del confinamiento que te ha gustado: si has empezado nuevos hábitos como cocinar platos suculentos, aprender una habilidad nueva, tener más contacto con personas, ordenar más tu casa…  mejor no los abandones. Es algo que ha enriquecido tu vida y la hace más interesante.

8.       Practica algún ejercicio relajante, como la meditación o la relajación, que te permita bajar revoluciones y tomar esta situación con más serenidad.

 Asimismo, si tiene dificultades para seguir en confinamiento también puede consultar estas pequeñas estrategias:

1- Sige un horario: a pesar de estar confinad@s, haga un horario que incluya aquellas rutinas importantes para vosotr@s (levantarse a una hora razonable, higiene personal, orden de la casa, comidas a las horas habituales, momentos de ocio …)

2- Vístete. Pese a estar confinad@s, no vayas pijama todo el día. No es necesario que te arregles como para ir a trabajar, puedes usar ropa cómoda, pero sí cambiarte para ir a dormir y al levantarte; tu cuerpo entenderá que toca estar activo y te sentirás más cuidad@.

3- Haz ejercicio: debemos tener en cuenta que al no salir hacemos menos actividad física y esto se debe compensar. Hacer ejercicio nos cansa y nos ayudará a dormir mejor, pero también ocupa un tiempo de nuestro día a día y por lo tanto nos distrae. Además, genera endorfinas que nos hacen sentir más satisfech@s y alegres. Puede encontrar ejercicios para hacer en casa en internet fácilmente.

4- Restringir las tareas del trabajo en un horario cerrado para no pensar en ello constantemente; fuera de este horario no se puede responder a correos y llamadas laborales.

5- Haz videollamadas siempre que lo necesites; te ayudará a sentirte en compañía y aunque no sea lo mismo, tendremos a la gente más cerca.

6- No veas en exceso las noticias, especialmente si siente angustia tras mirarlas.

7- Si tomas las medidas de protección recomendadas por las fuentes oficiales es seguro salir a la calle, por lo que no hay que tener miedo de hacerlo.

8- Mantener un ocio atractivo al día. Para ello os recomiendo el artículo que escribí en mi web con 30 ideas para hacer durante el confinamiento. Lo puedes encontrar en clickando en estas palabras.

9- Relajar las exigencias: es una situación excepcional y por lo tanto no podremos trabajar, ni estudiar, ni tener la casa tan limpia como nos gustaría. Perdonémonos. No pasa nada.

10- Intenta incluir, si no lo hacías, ejercicios de relajación o meditación en tu rutina diaria para no tener ansiedad durante este periodo.

La síndrome de la cabana o quan el confinament ens ha calat fins als ossos.

No podem posar en dubte que el confinament que hem viscut aquests mesos ens ha afectat a tots d’alguna manera. Hem canviat els nostres hàbits radicalment i l’impacte és innegable.

Molta gent ha trobat a casa seva una fortalesa segura lliure de contagis en la qual poder protegir-se. Mentre per la finestra d’internet es poden observar de lluny els terribles números que deixa la pandèmia, des de casa els murs i mesures que prenem ens donen la sensació de seguretat que contrasta amb el perill que es descriu a l’exterior.

I de sobte sorgeix una notícia que esperàvem amb ambivalència; “Es pot sortir a passejar: es poden reobrir alguns negocis. Recuperarem part de la nostra vida passada”. I l’alegria que esperàvem que sorgís no apareix. El que sí apareix són dubtes i por. “Per quin motiu voldria jo sortir si a casa ja estic bé?”.

Ens hem creat una sensació de búnquer a casa i ara sortir ens pot semblar molt perillós. Això és el que anomenem la síndrome de la cabana.

És més; anem a afegir a aquesta situació tot l’esforç que hem fet per a què estar tancats a casa sigui una cosa suportable o fins i tot agradable: totes les activitats que hem ideat, les rutines per estar bé, manualitats, videoconferències… Si hi ha persones que es veuen ara més amb les seves amistats i família que abans! Moltes empreses s’han esllomat per poder facilitar el teletreball i algunes persones es pregunten per què carai haurien de desplaçar-se al lloc de treball si es pot fer còmodament des de casa, amb més comoditats i menys temps.

Però la realitat és la que és, i el desconfinament no s’atura. Potser hi haurà alguns hàbits que canviïn, però no sembla que sigui a curt termini. Així que sortir, haurem de sortir de casa una altra vegada. Què fem amb aquest gran problema? Sortim de búnquer? Què fem amb la por?

Intentarem descobrir algunes claus per lluitar contra la síndrome de la cabana:

1. Primer de tot cal reconèixer que hi ha aquesta por: ja sabeu que per a mi és molt important acceptar i donar espai a totes les emocions. La por no vol dir que no siguis valent/a; la valentia no és l’absència de por, sinó que es tracta de, tot i la por, seguir endavant amb el que necessites.

2. Hem d’entendre que per ara la sortida és opcional en la majoria de casos; no hi ha obligació de res.

3. La por es fa gran si ho evitem o ignorem, i es fa petita si li mirem als ulls, de manera que podem programar una sortida gradual, a poc a poc, però constant. Que ens ajudi a anar-nos acostumant a la realitat i comprovar que també podem sentir seguretat fora de casa.

4. Recorda seguir les normes de seguretat i higiene que recomanen les autoritats sanitàries; si les compleixes pots sentir-te segur/a.

5. El confinament ens ha canviat. No som la mateixa persona. I aquest canvi sense dubte, i per molt sofriment o moments durs que succeïssin, ha estat a millor. Ens hem posat davant d’un gran mirall que no podíem evitar. Pel que cal preguntar: ¿tu que has après en el confinament? Què ha millorat en tu en aquesta crisi?

6. És important respondre la pregunta anterior perquè la resposta ens donarà moltíssim poder. I és des d’aquest sentiment d’agència, de capacitat de fer coses amb les teves pròpies mans, que et seràs més capaç de vèncer aquesta por.

7. No renunciïs a la part del confinament que t’ha agradat: si has començat nous hàbits com cuinar plats suculents, aprendre una habilitat nova, tenir més contacte amb persones, ordenar més casa teva … millor no els abandonis. És quelcom que ha enriquit la teva vida i la fa més interessant.

8. Practica algun exercici relaxant, com la meditació o la relaxació, que et permeti baixar revolucions i prendre aquesta situació amb més serenitat.

Així mateix, si teniu dificultats per seguir en confinament també podeu consultar aquestes petites estratègies:

1-      Seguiu un horari: tot i estar confinats/des, feu un horari que inclogui aquelles rutines important per vosaltres (aixecar-vos a una hora raonable, higiene personal, odre d ela casa, àpats a les hores habituals, moments d’oci…)

2-      Vestiu-vos. Tot i estar confinats, no aneu en pijama tot el dia. No cal que us arregleu com per anar a treballar, podeu fer servir roba còmode, però sí canviar-vos per anar a dormir i al aixecar-vos; el vostre cos entendrà que toca estar actius i us sentireu més cuidats/es.

3-      Feu exercici: hem de tenir en compte que al no sortir fem menys activitat física i això s’ha de compensar. Fer exercici ens cans ai ans ajudarà a dormir millor, però també ocupa un temps del nostre dia a dia i per tant ens distreu: A més a més, genera endorfines que ens fan sentir més satisfets/es i alegres. Podeu trobar exercicis per fer a casa a internet fàcilment.

4-      Restringiu les tasques de la feina a un horari tancat per tal de no pensar-hi constantment; fora d’aquest horari no es pot respondre a correus i trucades laborals.

5-      Feu videotrucades sempre que ho necessiteu; us ajudarà a sentir-vos en companyia i tot i que no sigui el mateix, tindrem  ala gent més a prop.

6-      No mireu en accés les noticies, especialment si sentiu angoixa després de mirar-les.

7-      Si preneu les mesures de protecció recomanades per les fons oficials és segur sortir al carrer, per tant no cal tenir por de fer-ho.

8-      Mantenir un oci atractiu al dia. Per fer-ho us recomano l’article que vaig escriure a la meva web amb 30 idees per fer durant el confinament. Ho podeu trobar a fent click sobre aquestes paraules.

9-      Relaxeu les exigències: és una situació excepcional i per tant no podrem treballar, ni estudiar, ni tenir la casa tant neta com ens agradaria. Perdonem-nos –ho. No passa res.

10-   Intentem incloure, si no ho fèiem, exercicis de relaxació o meditació en la nostra rutina diària per tal de no tenir ansietat acostament durant aquest període.

10 trucos que tienes que saber sobre la comunicación en pareja

La comunicación es uno de los hitos más complejos que se debe conseguir en la vida en pareja. Aquí van diez trucos que te pueden ser útiles.

  • Discutir es parte de comunicar-se. No podéis estar siempre de acuerdo. De hecho, no es bueno que siempre lo estéis; la pareja también sirve para crecer, y se crece des de ver opiniones distintas. Eso sí, hay que aprender a discutir bien.
  • Nunca discutáis cuando estáis enfadados. Si la rabia nos domina nuestro objetivo se convertirá en defendernos mediante atacar en lugar de buscar la conciliación o una solución productiva. Si hay rabia, mejor posponer el debate para otro momento.

  • Ingrediente importante: la valentía. Como siempre digo, en una pareja puede haber secretos pero no tabúes. Eso significa que si intentamos continuamente escurrir algunos temas porque sabemos que no van a gustar, estamos construyendo tabúes que luego pasarán factura. Adelante con la valentía para zanjar temas incómodos.

  • Autocrítica. Los problemas relacionales nunca son culpa de una persona; siempre son responsabilidad de varias personas. Por lo que es importante hacer una reflexión personal sobre qué debemos cambiar nosotr@s, y es des de escuchar a nuestra pareja que muy seguramente lo encontraremos.

  • Comprende para que te comprendan. La empatía es clave en una relación de pareja y en la comunicación debe estar presente. No debemos callar cuando nuestra pareja hable por respeto, sino para comprender que emociones le genera lo que le hemos dicho, lo que le ocurre en esos momentos y lo que ha llevado a que haga aquello en concreto por lo que hablamos.
  • Hay que comunicar cuando estamos mal y cuando estamos bien. Si solo hablamos cuando hay un problema, percibiremos la comunicación como algo negativo, algo que nos asusta y nos anticipa enfado o dolor. Hay que comunicar-se también de forma preventiva, llegar a acuerdos, negociar, para evitar discusiones. Pero aún más; hay que hablar cuando estamos bien de lo bien que estamos. De aquello que nos hace felices, de aquello que admiramos de nuestra pareja, de los buenos momentos, de los planes…

  • Personalizar da riqueza. Si conocemos a nuestra pareja sabemos lo que le gusta y lo que no. Cuales son buenos momentos para comunicarse y cuales mejor evitar. Que palabras ofenden y que palabra son bien aceptadas. Con que temas tenemos que hablar con delicadeza y cuales podemos bajar la guardia. Hay que personalizar la comunicación.

  • Usar el google translator de parejas. Hablamos distintos idiomas innegablemente. Nos decimos que nos queremos de forma distinta; alguien necesita besos y abrazos, mientras que otras personas necesitan pasar tiempo juntos, mientras que otras necesitas atenciones concretas, mientras que otras necesitan su espacio… Si explicamos bien a nuestra pareja como nos gusta que nos demuestre su amor y atendemos como lo necesita él/ella, ya tendremos mucho ganado. 

  • Habla des del amor, nunca des del rencor. Perdonar no solo significa poder soltar esta palabra por la boca, sino también saber pasar página. Si no nos sentimos capaces de superar una herida, no podemos perdonar y hay que trabajarla porqué al no hacerlo, el rencor se apoderará de nuestro discurso y siempre tendremos esas faltas para tirar en cara.

  • Equilibrio. La asertividad es el arte de encontrar el punto medio entre defender tus derechos a capa y espada y pisotear los de los demás como hormigas. Sí, existe un punto medio, donde somos capaces de ver las necesidades de ambos, RENUNCIAR a algo (ceder) y conseguir un propósito común plausible.

Pasa de contagiar el coronavirus: 30 ideas para sobrevivir al confinamiento en casa

El coronavirus acecha… ¿Qué nos confinan en casa? ¡No hay problema! Aquí hay 30 ideas para sobrevivir en casa durante el confinamiento!

  1. Engánchate a una serie nueva

HBO, Netflix, Prime, movistar… aprovecha para encontrar una serie nueva a la que engancharte estos días que te mantenga con más intriga que el coronavirus. Además, podéis quedar con varios amigos de empezar la misma serie y la vais comentando capítulo a capítulo.

2. Momento cremas

Que buen momento para dedicar-te a hacer una limpieza facial, pasar-te el exfoliante, trabajar las ojeras, toallas calientes en la cara… o cualquier ritual de cuidado i belleza personal (depilar-se, manicura, mascarillas para el pelo…)

3. Deja la casa como los chorros del oro

Que buen momento para limpiar la casa de este a oeste. Hacer lavadoras, fregar platos, el baño entero…

4. Aprende a tocar un instrumento

“Tengo una guitarra y no la uso nunca”. Ahora es el momento. O coge la flauta que tienes des de primaria y aprende “despacito” o “perfect”. (o la canción del coronavirus…)

5. Juegos de mesa

Hay juegos de mesa para dos personas o individuales, los hay para toda la familia, incluso los hay de virtuales. O compra un puzle bien grande y échale horas.

6. Party-skype

Si no puedes tener un encuentro social, la tecnología te da alternativas. Queda con tus amigos por Skype o cualquier otra plataforma, prepárate tu coctel o tu bebida y prácticamente es como si estuvierais en una terraza de un bar, pero en pantuflas.

7. Aprende un idioma

“Siempre he querido aprender inglés pero no tengo tiempo”. Ya no hay excusa. Hay programas online para ayudarte. Puedes practicar con otras personas confinadas que hablen ese idioma. ¡Es el mejor omento!

8. Lee

Sin duda, una de las mejores opciones. ¿Eres de los que tiene una lista de libros que se engorda por momentos? Aprovecha. Y si no te gusta leer seguro que hay comics o novelas gráficas para ti.

9. Manualidades

Dibuja, punta, colorea mandalas, cose, punto de cruz, barro, scrapbooking, pachwork, macramé… Aprende con tutoriales de youtube. O dedícale un dibujo al covid19…

10. Ejercicio indoor

Que el quedarte dentro no te haga ganar unos quilitos de más. Dentro de casa se puede hacer ejercicio. Encontrarás webs o videos que te digan como, tanto cardio como tonificación, como estiramientos, etc…

11. Planea el verano

Si coger vuelos y hoteles con tiempo sale barato, que mejor momento que este para planearlo. Además, te proyectarás en el futuro y te animará a tirar hacia adelante con este momento duro y con lo que queda para que llegue el verano.

12. Practica sexo

Estáis en casa… Horas y horas y horas… ¿Cómo se podría pasar el tiempo? Aprovechad para practicar cosas nuevas, abrir fronteras, ser alternativ@s, experimentad…

13. Haz los remiendos que postergas (en la ropa i en la casa)

Esos pantalones que hay que coser, esa bombilla que hay que cambiar, ese cuadro que colgar…

14. Masajes

Haceros masajes; a vuestras parejas, a vosotr@s mism@s, a vistros hijos…

15. Cineforum virtual

Quedad con amigos para ver una película todos a la vez e idla comentando con video llamada.

16. Cocina para toda la semana

Prepara los tuppers de toda la semana y así no tendrás que estresarte y planearas una dieta sana y equilibrada. Para ello puedes consultar con @elisabet_asensio para que te asesore.

17. Aprende platos nuevos

¿Estas cansad@ de comer siempre lo mismo? Es el momento de coger un buen libro de cocina o videos por internet y ampliar tu repertorio de sabores.

18. Donar sangre

El coronavirus ha bajado mucho las donaciones de sangre estos días, pero se siguen necesitando igual. Acércate, con precaución, a tu punto más cercano y ayuda a salvar vidas.

19. Abre ese vino de ocasiones especiales.

Ese cava, ese vino, ese licor que estabas reservando te espera para que lo abras estos días y goces del momento.

20. Infórmate bien (y aprender a hacer-lo)

Si todavía no sabes combatir a las Fake News es una buena ocasión para aprender a informar-se sobre el coronavirus des de fuetes fiables y que luego te sirva para todo tipo de eventos de los que es importante tener información veraz.

21. Compra y cuida plantas

Crea tu jardín, cuídalo, prepáralo para la primavera que ya llega y si te lo trabajas, tendrás un espacio bellísimo estos días que vienen.

22. Intercambia enigmas y preguntas a tus amistades

Puedes crear tu propio trivial con preguntas sobre eventos divertidos que han sucedido con tus amistades, o quizás preguntas más íntimas y picantes, o quizás algún enigma para resolver… Enviaros preguntas y tiempos concretos para resolver-las como un juego donde os puntuáis; quien tenga más puntos al terminar el confinamiento, le invitáis a una cena.

23. Descubrir música nueva

Consulta las sugerencias de soptify o los consejos de tus amistades y experimenta con nuevos artistas. Quién sabe si te llevarás una grata sorpresa. (evita el hit del coronaviurs…)

24. Jugar a videojuegos nuevos

Los hay para móvil, los hay ara Tablet, los hay para videoconsola…  Y los hay para todos los gustos. Además algunos son multijugador online, por lo que puedes seguir en contacto con tus amistades.

25. Escribe o empieza un diario

Es de esas cosas que cuando pasan los años nos hace muchísima ilusión releer. ¿Qué mejor momento que este pare empezar uno?

26. Repaso de ropa o cosas que no usas

Aquellas prendas que ya no usas o que están demasiado viejas, toca tirar-las o donarlas (cuando se pueda). También aquellos objetos, apuntes, libros, etc que estorban, acumulan polvo y no sirven para nada.

27. Limpieza de cosas grandes

Las cortinas, los ventanales, las baldosas del baño, la cubertería de plata o la cristalería, los edredones…

28. Toma el sol si tienes terraza

¿Tienes balcón o una ventana por donde entre sol? Mata virus y ponte moren@ a la vez; dos por uno.

29. Escribir cartas o postales a personas que tienes lejos.

A la tía del pueblo, a los primos de Alemania, al exnovio australiano, a la amiga de argentina… Ya no se reciben cartas y por eso dan hace ilusión.

30. Ofertas en setreaming del coronavirus

La crisis del cornoavirus ha generado muchas alternativas culturales online; conciertos, obras de teatro, conferencias… Consulta carteleras y diviértete.

El coronavirus y el pánico colectivo

La palabra que todo el mundo lleva en su boca estos días no es otra que CORONAVIRUS. Se habla continuamente en los medios y las redes. La gente está tomando medidas, algunas justificadas otras exageradas. Pero que está ocurriendo realmente.

Fijémonos algunos. Por un lado:

  • La mortalidad del coronavirus fuera de su foco inicial es del 0.7%; la gripe común en España es del 1,2% (casi el doble)
  • Acerca de 100.000 personas han contraído el coronavirus en todo el mundo. En 2018 1.700.000 de VIH (sida).

¿Cómo es posible que ante esta gran diferencie en las cifras la población esté tan preocupada por el contagio del coronavirus y no por el de la gripe normal o por la SIDA? Vemos grandes compras de mascarillas pero no ha aumentado la compra de condones a pesar de que ha habido en Barcelona un significativo aumento de contagios (muchos más que do coronavirus).

Una de las respuestas a esta pregunta (no la única) es el pánico colectivo que se ha generado con esta noticia. Me gustaría que imaginarais que ocurriría si esta noticia pasara de titular a pequeño apunte hacia el final del telediario.

A su vez, también existen diferentes datos que explican esta alarma. Otro virus mundial fue el SARS, con 8.089 afectados y 774 muertos, o la gripe aviaria con 861 afectados y 455 muertos. Incluso el EBOLA con 28.646 afectados y 11.323 muertes. La transmisión de estas enfermedades es más sencilla y posiblemente nos hace sentir más vulnerables al contagio.

Está claro que es un problema médico que hay que resolver, y que el hecho que todavía no se haya encontrado vacuna, lo agrava. Pero también hay que entender las probabilidades que tenemos de ser contagiad@s y si lo somos, la probabilidad de que el desarrollo de la enfermedad sea grave en nuestro caso, que es lo que comunica la OMS. Esta organización también recomienda la prevención para su no propagación, por lo que  existe una responsabilidad colectiva de no propagar la enfermedad, especialmente para que las personas que sí son vulnerables, no se vean en peligro. Para ello es importante lavarse las manos con frecuencia (a poder ser con desinfectantes de base de alcohol) y taparse la boca al toser y estornudar.

¿Existe entonces pánico colectivo o es una alarma justificada? ¿Vosotr@s qué pensáis?

Los TRES TRUCOS DEFINITIVOS para poner límites eficaces a nuestr@s hij@s

Se ha hablado mucho de límites, de lo importante que es ponerlos. Pero parece una tarea ardua e imposible de conseguir. El desgaste emocional que parece conllevar es enorme y desgasta mucho como madre o padre e incluso como pareja.

Pero tenemos que tener en cuenta algo que es crucial. A pesar de que poner límites puede ser duro, no tendría que desgastar en sobremanera. Muchas veces lo que realmente genera este “burnout” es el hacer-lo de forma poco eficiente; el repetir i repetir las cosas mil veces y terminar gritando y sentir que poner límites se lleva un gran porcentaje de tiempo de comunicación con vuestr@s hij@s.

Es por eso que es escribo TRES TRUCOS, solo tres, que hay que tener en cuenta para ser eficientes en esta tarea que tenemos como padres y madres. Los límites tienen que ser:

  1. Inmediatos. No podemos repetir las cosas mil veces. Hay que obedecer a la primera pues la alternativa es que nuestr@s hij@s nos dominen aplazando el momento en que nos escuchan o nos obedecen. Además, tienen que aparecer en el momento en el que surge la discrepancia. Si se ha portado mal la consecuencia no puede aparecer el fin de semana o el mes siguiente, porque se pierde la asociación con dicho problema. ¿hoy ha sido el mal comportamiento? Entonces hoy se aplica la consecuencia.
  2. Breves. No podemos castigas a nadie durante un mes entero. Es poco eficaz porqué, por un lado, también pierde la asociación de este comportamiento con el castigo, pero a su vez, porqué pierde efecto y si ocurre otro mal comportamiento no sabremos con qué aplicar otra consecuencia.
  3. Intensos. Imaginaros que todas las multas de tráfico pasar a cobrar-se a 30 céntimos de euro. Posiblemente desobedeceríamos mucho más ya que las consecuencias son bastante irrelevantes. Lo mismo pasa con los peques de la casa. Hay que entender que aquello que aplicamos va a ser algo que no les guste de verdad y les genere malestar a pesar de que ello nos cueste. Eso también es educar en las emociones.

Por último recordar algo que es muy importante; estas normas son al uso y por lo tanto funcionan en general, pero existen momentos o personas excepcionales en las que hay que adaptarlas para que sean del todo eficaces. No es lo mismo que nuestr@ hij@ no traiga los deberes, que robe a un compañero.

Comparar problemas es como comparar hobbies; cada uno tiene los suyos

A menudo, muchas personas que acuden a consulta se sienten culpables por sufrir por sus problemas. Me dicen que en realidad no son importantes, que no son tan graves, que hay gente que sufre más en la vida… Está claro que nunca seré partidario de sobredimensionar los problemas de nadie, pero tenemos derecho a sentir dolor si la vida ha sido cruel con nosotros en algún momento, ya puede parecer grave como una banalidad.

Comparar los problemas con las otras personas es tan inútil como comparar las aficiones; cada uno tiene las suyas, las que van con su existencia, y no son ni mejores ni peores, son aquellas que vivimos y que nos esforzamos en profundizar y trabajar. Nadie es mejor que otro o tiene más desgracia porque le guste el tenis en vez del macramé.

Lo que me refiero es que todos hemos vivido una vida diferente y por lo tanto nuestras experiencias y nuestro contacto con el dolor es muy personal. Siempre encontraremos personas que hayan atravesado desgracias mayores que la nuestra; todos la encontraremos. “Yo me he quedado sin trabajo, pero no me puedo quejar porque hay gente que le ha dejado la pareja y no tiene apoyo”, “A mí me ha dejado la pareja pero no me puedo quejar porque tengo salud”, “Yo tengo una enfermedad pero no me puedo quejar porque hay gente en Africa mucho peor… “

¿Nos sirve de nada? No. ¿Nos ayuda esto a sentirnos mejor? Tampoco. Quéjate! Para ti, este problema es grave y mereces vivirlo así, y es sólo desde la aceptación de tu dolor que atravesarás la tristeza, que te librará de la ansiedad.

8 preguntas que debes hacerte si buscas pareja

Hoy, día de los enamorados, quizás eres de los/las que te preguntas por qué no tienes pareja. Yo te propongo 8 preguntas que debes hacerte para encontrar la respesta.

1. ¿Te quieres?

No encontrar pareja es normal y le pasa a mucha gente. Tener dificultades o miedo para ligar es normal, nos exponemos y nos pueden hacer daño (y nosotros también a los demás). No significa que no gustes; se puede dar por muchos motivos que iremos viendo en este artículo. Al contrario, todo el mundo tiene mucho que ofrecer a los demás, y tú, también. Es por ello que lo más importante para encontrar pareja es amarte a ti mism@; saber reconocer tus puntos fuertes y sentir orgullo. Conocer y aceptar tus defectos como parte de tu persona. No hay nada más atractivo que una persona que se ama sanamente. Todos somos dioses y diosas del amor; hay que encontrar a alguien que nos rinda culto.

2. ¿Estás segur@ de que quieres pareja?

Parece que tienes muchos motivos para querer pareja, pero ¿te has parado a pensar los motivos que tienes para no tener? Quizá, de alguna forma, todos estos motivos te impulsan de alguna forma inconsciente a no tener pareja volviéndote demasiado exigente, rechazando todo el mundo, boicoteando las citas, etc … Hay muchos motivos por los que no quieras tener pareja:

  • Ser el/la solter@ de oro (Es un estatus. Nadie te ha conseguido hacer sentar la cabeza. Eres indomable, rebelde, conquistador/a … Sin duda conseguir pareja significaría cambiar una parte de tu identidad que posiblemente no estás preparad@ para desprenderse de él).
  • Independencia (no dar explicaciones a nadie, libertad sexual, no tener ataduras ni compromisos, hacer las cosas a tu manera …  Vivimos en una sociedad muy individualista y perder algunas libertades a cambio de una pareja puede que no sea lo que queremos aunque no nos demos cuenta al cien por cien de ello.)
  • No estás preparado. (Tener pareja significa un grado de comunicación, entrega, empatía tan grande que a veces no tenemos la madurez suficiente como para llevarlo a cabo. Si aún no entiendes lo que significa estar con alguien te será muy difícil que la gente se sienta atraída por ti; quien busca una pareja busca alguien con madurez).

3. ¿Qué motivo tienes para querer pareja?

Puede parecer una pregunta muy absurda pero hay que hacérsela, pues es imposible encontrar pareja si no es por un motivo que sea bien sano.

  • Para escapar. Nunca elegimos nuestros padres, y aunque muchos podemos estar orgullos@s, a veces la convivencia con ellos es difícil, o bien los valores que nos quieren transmitir no son los que encajan con nosotr@s, o bien nos han hecho tanto daño que lo único que podemos hacer es escapar. Y casualmente, en el momento oportuno, aparece la persona que nos hace caso, que muy seguramente será lo contrario de nuestros padres, y que nos conducirá por un torrente de emociones contradictorias.
  • Quieres llenar un vacío. Una pareja no está para llenar nuestras carencias, sino para complementarnos y enriquecernos. Si tenemos dolor por alguna pérdida, si necesitamos pareja para sentirnos seguros, si queremos estar en una relación porque si no nuestra vida no tiene sentido … entonces más vale que trabajamos lo nuestro antes, pues el resto sólo puede terminar en fracaso.
  • Quieres sustituir a alguien. Si nos quedamos sin pareja y necesitamos rellenar este espacio que nos ha dejado o bien hemos tenido un gran fiasco, lo mejor que podemos hacer es esperar un tiempo para reubicarse en nuestra vida antes de agarrarnos a la primera persona que venga; hemos de amar a alguien por quien es, no para quien sustituye.
  • Para aderezar tu vida! Siempre digo que tener pareja es como una ensalada. A mí me encanta con una buena vinagreta, pero si no la tengo me la comeré igual, y con gusto y con ganas. Vivir debe ser maravilloso sin pareja, pero querer tenerla porque sabes que es un complemento en el camino vital maravilloso, que la enriquece y lo hace más bonito, es elegir un motivo bien correcto.

4. ¿Ya buscas?

Si estás en casa esperando a que llegue tu pareja porque eres de aquellas personas que cree que: “cuando estés preparada llegará” o “cuando no busques surgirá”, vamos mal. En el buscar pareja debes tener un rol activo. Te has de mover, si no, es difícil que puedas conocer gente nueva que te atraiga. Tenemos mil formas, cada una con sus pros y contras; pedir a los amigos que te presenten a gente, aplicaciones para ligar, bares y discotecas, conocer la gente de nuestro alrededor (trabajo, barrio …), hacer cursos o nuevas aficiones …

5. ¿Quizás buscas demasiado?

Tienes tantas ganas de tener pareja que tu desesperación se huele desde el otro lado de la ciudad. No es necesario que te quedes en casa a no hacer nada pensando que aparecerá a tu lado por combustión espontánea, pero tampoco dediques todo tu tiempo, tu esfuerzo, darás a entender que estás desesperado@. Si ponemos demasiado de alguno de estos ingredientes puede que no se triunfe.

6. ¿Para quién buscas pareja?

A veces tenemos el foco de atención allí donde no toca. Buscamos una pareja, no por nosotros, sino por nuestros padres (para satisfacerlos), por nuestros amigos (para impresionarlos), por nuestros “exs” (para hacerlos rabia) … Y esto nos lleva a relaciones que no funcionan, que no duran o que nos hacen infelices.

7. ¿Buscas dónde quieres?

Si lo que buscas es una pareja para tener una relación bonita y estable, pero sólo te llaman la atención los tíos muy musculados que se pasan el día en el gimnasio y no saben hablar de otra cosa que de banalidades o una tía que se maquilla hasta las orejas y sólo publica selfies donde se vea especialmente sus morros y sus escotes, está claro que no encontrarás pareja estable porque ellos / ellas demuestran no buscar, sino que quizás buscan algo más esporádico o informal. Es necesario que te plantees también tú qué tipo de fotografía cuelgas o qué actitud muestras; es tu carta de presentación y puede decir mucho de tus intenciones, de lo que te gusta y del tipo de persona que eres.

8. ¿Superas la primera cita?

Las primeras citas dan una perspectiva de lo que puede o no pasar en el futuro. Aquí tienes algunos trucos para sobrevivir las:

• Ves descubriendo cosas poco a poco (no explique lo más íntimo de golpe)

• Una primera cita es un café y una conversación, no una cena o un fin de semana.

• Pasar del humor a las conversaciones profundas (no al revés)

• ¡¡¡Pasadlo bien!!!! (Pase lo que pase, si lo paséis bien te ayudará a ser tu mism@)

• Atraes más haciéndote desear, que haciéndose pesad@.

• Lo bueno, si breve, dos veces bueno (acaba la cita que se queden con ganas de más)

• Cuidado con las expectativas que se deshaga.

Si te han parecido preguntas interesantes para hacerte, te han ayudado o te ha surgido alguna duda, deja tu comentario.

¿Por qué es posible ser feliz si estoy triste?

Parece contradictorio, pero de alguna forma, en ocasiones me alegro como profesional de que alguien esté triste. De entrada parecerá un pensamiento algo macabro, pero dejadme que me explique…

Todas las emociones tienen un sentido bilógico en su existencia y por lo tanto no debemos prescindir de su función. Me refiero a que sirven para algo y su utilidad es tremendamente importante. Posiblemente lo primero que viene a la cabeza son preguntas tipo: “¿la tristeza realmente sirve para algo?” La verdad es que sí, como otras emociones también desagradables; el miedo, la rabia… ¿Para qué sirve entonces la tristeza? Me gustaría que os imaginarais un bebé muy pequeñito dormido tiernamente en los brazos de su padre. Y que de repente este bebé se pone a llorar. ¿Por qué lo hace? Quizás tenga hambre, o quizás necesita que lo cambien, o se encuentra mal… En cualquier caso ese llanto tiene una función muy clara, la misma función que tiene cuando somos adultos; pedir ayuda. Dejadme contar-lo de otra forma; si un día, al llegar al trabajo, al instituto, a casa una amistad, veis a alguien triste en un rincón, ¿Qué os sale hacer? Posiblemente vuestro instinto es el de acercaros y preguntar qué ocurre. Esta tristeza que se expresa genera empatía a las personas de nuestro alrededor y ello les lleva a prestar su ayuda, aunque esta solo consista en consolar o dar ánimos; solo eso ya nos hace sentirnos menos solos, ya ha servido de ayuda.

Entonces, si la tristeza es bilógicamente necesaria, podemos deducir que una persona que nunca siente tristeza no tendrá una vida emocionalmente sana, porque habrá momentos que será importante que la sienta pero no se lo permie. Si, desafortunadamente, fallece una persona muy querida, es importante estar triste. Si perdemos una relación que valorábamos, es importante estar triste. No es malo sentir tristeza, lo que es malo es anclar-se en ella y no superarla. Así pues, si es necesario, en los momentos concretos donde cabe esperar que estaremos tristes, me alegra ver que las personas transitan por ese periodo sano de tristeza que les llevará a volverse a situar en sus vidas con alegría y mucho más consolidados.

Per què no t’agrada el Nadal?

Trucs per superar el Nadal!

El nadal, cada cop més, genera controvèrsia. Molta gent no li agrada celebrar-lo o bé hi ha parts d’aquestes festes que se senten incomodes. Pot ser que inclús ens sentim obligats a celebrar-lo adduïts per la gran massa de gent que sí que ho fa. Si ets de les persones que detesta el Nadal però s’hi veu obligat a celebrar-lo, et proposo desmuntar-ne mites per tal de trobar alternatives a aquells moments que no t’agraden:

Em recorda a aquells que ja no hi són: quina millor manera de celebrar que aquestes persones van passar per la teva vida que tornant-te a ajuntar amb la gent que estimàveu als que ja no hi son i fent un gran homenatge des de la festa i la diversió.

He d’aguantar familiars pesats: I també veuràs a familiars amb els que et sents més còmode. Aquells que et resultin més engorrossos tant sols els has de saludar i llestos, mentre que la resta dels àpats pots parlar amb els qui et sents més afins.

Es menja massa i acabo fins al cap de munt de menjar: Ningú t’obliga a menjar. Has d’aprendre a fer servir l’assertivitat i saber dir “NO” a aquella sogra, tieta, mare… tant pesada que insisteix en que mengis un canaló més.

Són unes festes consumistes: a aquest joc no cal que hi entris si no vols. Hi ha moltes formes de demostrar l’afecte a les persones que estimes amb regals alternatius. Què se’t dona bé? Fes aquest tipus de regals! Un massatge, una puntura que hagis fet tu, composa un poema o una cançó, regala una experiència junts… pensa en els teus talents i fes regals alternatius, molts cops es valoren molt més.

És una festa religiosa i jo no ho sóc: Tot i que no participis de la litúrgia religiosa, hem d’admetre que hi ha un passat molt potent que marca aquestes dates, però et pots abstenir de tota part religiosa vinculada a les festes i celebrar-les tal i com vulguis, a mida. Al cap i a la fi, prèviament a la tradició cristiana, es celebrava el solstici d’hivern.

Hi ha moltes aglomeracions: Hi ha moltes aglomeracions als centres de les ciutats. Però si aneu a comprar a botigues de barri no trobareu pas aquest problema i a més contribuireu al comerç de proximitat.